martes, 1 de junio de 2010

Rosario Central, el descenso y la cultura popular

Las horas de sueño de los últimos días fueron limitadas. Debo admitir que hay una incertidumbre en estos momentos no relacionada con algo catastrófico, sino más bien con un vacío que se llena de imágenes pasadas. Calculo que es la misma sensación que se dice cuando uno está muriendo, se vienen a la cabeza miles de fotos nostálgicas. En mi caso, todo arrancó en cancha de Atlanta, último año de Central en Primera antes del torneo 85/86 de la vieja B Metropolitana. Esa tarde nos jugábamos unas de las últimas fichas para quedarnos en Primera, teníamos que ganar para seguir peleando y creo que fue triunfo 3-0. Digo creo porque nunca más lo volví a comprobar, me quedó en la memoria como una tarde mitológica. Tenía 6 años y apenas entraba en el mundo del uso de la razón. Usando un cliché, fue un amor a primera vista entre Rosario Central y mi alma. A partir de ahí es fácil hacer una cronología de los hechos, porque Central está en todos los días de mi vida. Es decir, uno piensa en los amigos y la familia, pero quizás no los llama para saber como andan. Con Central eso no pasa, necesito tener novedades. Siempre. Y entonces los recuerdos se asocian con eso. Si me preguntan “te acordás cuando te mudaste a Capital?”. “¡Como no acordarme, si fue el año que los dejamos afuera de la Sudamericana!” o “Te acordás de las vacaciones en Río de Janeiro?”. “Si, fue el año que agarró Miguelito Russo, en ese momento no lo quería, je”.

Central permite reconstruir mi propia historia. Y así pasaron los ochenta, donde recorrí con mi viejo todas las canchas de la B: San Miguel, El Porvenir, Banfield (ahí jugaba de local Talleres de Escalada), Morón, Platense para jugar contra Estudiantes de Buenos Aires, Defensores de Belgrano, All Boys (sí, el mismo). Y entonces ascendimos fácil, teníamos un equipazo. Y al otro año, la vuelta en Temperley en los hombros de mi primo. El 2 de mayo de 1987. Mayo. El tiempo es cíclico, y hoy mayo nos da un descenso. La vida y la muerte. Michail Bajtin hace un estudio sobre la cultura popular en la Europa Medival y cita como ejemplo un texto de Rabelais que habla del carnaval como algo paradigmático. Lugar donde el tiempo se renueva, donde no hay un fin, es la muerte y el nacimiento. Es también el lugar donde se borran las diferencias, donde todo aparece en el plano de la igualdad. Es la fiesta universal que elimina las fronteras. Y todo esto puede ser Rosario Central. El paganismo de un Dios herético y sus rituales. Es el pueblo: lo popular, lo ruidoso y quilombero. Central es el peronismo grotesco (“Rosario, maravillosa, Rosario, sensacional, Rosario, es peronista, peronista y de Central”). Es el bombo, es el Tula, es el vino y el choripan. Central no se podría llamar River Plate, Newells Old Boys o Boca Juniors porque Central no habla inglés. No sabe hablar inglés. Y no podría tener un técnico dando conferencias de prensa como Bielsa, porque el técnico de Central es el Negro Marchetta. Y un ídolo bien hablado como Martino no cuajaría en su paisaje, porque el ídolo canaya es el anti-héroe, feo, gordo, sin grandes logros deportivos: es el Puma Rodriguez. Pícaro y atorrante.

Políticamente Central es la voluntad popular rousseana. No tiene ni quiere presidentes, eso es una formalidad administrativa. Central es de 1.500.000 hinchas, no de una monarquía momentánea. Pero entonces Central se olvidó de eso, de su poder y su vigor, y se fue de copas. Se emborrachó, derrapó. Y en ese ínterin se aprovecharon de su borrachera. A mi me enseñaron que no hay que abusar de gente que no está en sus cabales, y Central no lo estaba. Pasó Escarabino, pasó el clan radical para completar la trilogía de abandono comenzada por Alfonsín y seguida por De La Rua. Y nos encontramos vacíos. Nos vaciaron. Y queremos justicia. No la justicia irracional, sino que se pague con la Ley. Pero también es la mea culpa del pueblo, de pensar siempre en el carnaval. Central tiene que ser carnaval, Central tiene que cuidar los símbolos patrios: palomitas, lanzamientos de toalla y OCAL. Pero también tiene que pensar. Y Central no piensa. Un gigante de mil cabezas que no se pudo anticipar a lo que pocos preveían: mi amigo Pablo me afirmó hace cuatro años la vuelta del gigante al ostracismo. Pero la cabeza estaba en otra cosa. Epocas "menemistas" de derroches inconscientes. La plata gastada en los Ischia, Gorosito, Wanchope y otras yerbas. Carbonari y su grupo inversor. Alfaro, el futuro “DT” campeón de Central. Los Choy Gonzalez, los Astudillo y los “Pájaro” Martinez.

Y hoy la B Nacional. Sin hinchas de visitante, sin transmisión por televisión, sin respeto a los grandes. A leer los “suple” del ascenso y mirar “El Nacional” con el ruso Ramenzzoni. A buscar técnicos y jugadores de la categoría (que firme Blas Armando, y que se venga con Bazán Vera, je). Y a transitar las canchas de Deportivo Merlo, Boca Unidos de Corrientes y Patronato de Paraná. Todo dicho.

No hay derecho, no estaba dentro de la Ley. Pero Central esquiva la lógica, evita las Leyes y se autoproclama descendido. Porque Central es un mundo, y en ese mundo todo lo rige a piaccere. Y entonces descendió porque quiso, no lo mandó la AFA, no lo mandó All Boys, se hizo el harakiri con los Jonhatan Gomez, los Yacaré Nuñez y los Galíndez. Son sus pibes de Malvinas, incapacitados para la misión que se les asignó. Ninguno estaba preparado. Por voluntad propia, Central los eligió para comandar un barco enorme. Entonces, no fluyen otras realidades más que la del destino que se forjó de manera autónoma.
Que algunos sueñen con volver rápido, que los más pesimistas crean en un inquilinato largo en la nueva división. Yo solo espero que sigamos vivos, como en estos 121 años. Ni más ni menos que antes, como siempre, canayas.

Saludos!

PD1: agradezco en todos estos años las amistades que forjé gracias a Rosario Central (Sergio, Turco, Chelo, Pablito, Seba…) y de otros tantos no-canayas que me llaman cuando saben algo de Central, se olvidan de cumpleaños o años nuevos, pero nunca de mi camiseta. Y especial mención para mi amigo Walter, que lo conocí por el fútbol, y bostero él, cada vez que nos juntamos es un encuentro de dos viejos canayas.

PD2: gracias a los que mandaron mensajes de texto y mails.

PD3: me saqué el pus de adentro, necesitaba exteriorizar. Perdón por la redacción, fue puro impulso patriótico.

PD4: y ahora, que se metan el Mundial en el orto.

martes, 2 de marzo de 2010

Y algunos días solemos hacer recomendaciones literarias...

Sintéticamente recomiendo cuentos, cuentos que subjetivamente incentivaron una neurosis ("neurosis: el término se usa para referirse a trastornos mentales que distorsionan el pensamiento racional y el funcionamiento a nivel social, familiar y laboral adecuado de las personas", según la Wikipedia de Jimmy Wales). Son los últimos tres autores argentinos que leí y, entre tantos relatos que tienen sus libros, destaco:

"Una pena extraordinaria", de Martin Kohan

"Desagravio", de Ricardo Piglia

"Ovidio"; "Una invasión-Trascendidos policiales"; "Amor y odio" de Bioy Casares

Ah, tengo aprecio por una breve historia que vale la pena por sobre otras y, si bien no entra en la categoría "autor argentino", siento ineludible releer el cuento "Tristeza" de Anton Chejov.

Nada más.

sábado, 27 de febrero de 2010

La prensa elemental

Los estudios referidos a las influencias de los mass media a partir de su irrupción en el siglo XX y la conformación de las agendas mediáticas se han aglomerado en distintas ramas y enfoques según sus efectos. Desde Katz y Lazarsfeld con su teoría de la aguja hipodérmica y la conformación de los líderes de opinión, pasando por Morley y las formas sociales de ver televisión, hasta investigaciones realizadas por científicos sociales como los trabajos de Steimberg y Traversa sobre la tapa de los diarios Clarín y La Nación, y el de Eliseo Verón en su análisis de los periódicos en Chile: todos ellos son ejemplos del papel preponderante que adquirieron los medios en el último siglo. Sin embargo, desde la aparición de la prensa escrita, hay huellas que permiten ver los antecedentes de la forma en que se presentaban las noticias ya en el siglo XIX, cuando irrumpe el papel diario para la difusión de notas. El ejemplo a tomar se da en la ficción, más prescisamente con Arthur Conan Doyle y su "Estudio en escarlta" (Londres, 1887). La situación es la difusión de una noticia sobre un asesinato que abre una investigación policial y la forma de tratar la nota la resalta el popular John H. Watson. El texto se presenta literalmente y divide la forma de informar por tres periódicos distintos:

  • El Daily Telegraph, en nota del editor, animado y popular
  • El Standard, conservador y cortés
  • El Daily News, liberal y benevolente

"El Daily Telegraph hacía notar que pocas veces se había dado en la historia del crimen una tragedia de características tan extrañas"

"El Standard comentaba el hecho de que esta clase de crímenes era cosa corriente bajo los gobiernos liberales"

"El Daily News hacía notar que no cabía la menor duda de que se trataba de un crimen político"

La observación pone en la balanza el trato y la trasposición que se le da en un recorte literario de la ficción al tratamiento de las noticias y los hechos de opinión dados en el seno de una sociedad moderna.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Poesía de la Dinastía Chou

Un día, el emperador Yao paseaba por el campo, cuando vio a un grupo de campesinos jugando al juego del yang, y los escuchó cantar esta canción:

En cuanto el Sol sale
Comenzamos a trabajar
En cuando el Sol se pone
Comienza nuestro descanso
Cavamos un pozo
Y bebemos.
Cultivamos la tierra
Y comemos...
¿Qué tiene que ver con nosotros el poder del Emperador?

jueves, 4 de febrero de 2010

Dos femmes elegantes

En los últimos meses se están destacando dos mujeres en mi "rocola" que resaltan la voz femenina como no me pasaba desde la época dorada de Björk.
Primero me tocó con Cat Power que, saturado de que me la recomendaran, arranqué con "Jukebox" con su pila de covers jazzeros, y ahora "Moon Pix", el que más me gustó de los dos. Muy recomendable para momentos de relajación donde uno necesita paz y todo lo que tenga que ver con el "no-estres", "no-histeria", "no-merompanlaspelotas". Mucho folkie, algunas cositas muuuy chiquitas de trip-hop (en cuanto a sintetizadores) y una voz soft para redondear un disco bastante ambient.




Dezarie es una negra hermosa que tiene una voz increíble. A pesar de su tapa super africana en toda su iconografía, la flaca es de Islas Vírgenes y este es el segundo disco de dos que tiene. Acá eligió excelentes músicos y coquetea tanto con el reggae como el dub un poco más "americano" que jamaiquino. Me parece un disco buenísimo y que hace un tiempo lo tengo bastante presente al momento de cargar mi mp3.


Cuando aprenda a subir música al rapidshare, pondré los links...